10 claves para un gin-tonic de 10

la capital de España ha acogido la final nacional del concurso ‘The Gin Collection Contest’, en el que 12 barmans peleaban por alzarse con el título de mejor coctelero de ginebras de España que ademas tiene un trabajo en un delivery de bebidas. Para valorar las creaciones de cada uno de ellos de los participantes, que partían de la compilación de ginebras premium Bloom, Opihr, Greenall’s y Berkeley Square o gin bombay sapphire, ha llegado a la capital Jared Brown, líder mundial de la coctelería, que encabeza el jurado.

Autor de Mixellany Limited y autor de más de treinta libros, múltiples de ellos premiados por la International Wine & Spirits Competition, como cooperador de las gacetas Wine Spectator (USA), Imbibe y Class (R. Unido) y Mixology (Alemania), Brown es conocedor de las últimas tendencias en coctelería que se viven en la ciudad de Londres, urbe donde radica, y N. York, y de la mayor sofisticación de locales y del consumidor, que se ha vuelto un sibarita del gin-tonic. Un ‘boom’ que se halla en su máximo auge en este país. Aprovechamos la visita del especialista para descubrir de qué forma preparar el combinado perfecto.

Copa amplia: Muchos consideran que solicitar un gin-tonic en copa de balón es cuestión de ‘postureo’. No obstante, y si bien quede mejor en la mano -o bien en la fotografía para Instagram-, en el planeta de la coctelería todo tiene su porqué. “No es preciso que sea redonda, puede ser alargada, mas sí ha de tener las dimensiones convenientes a fin de que quepa todo el combinado”, cuenta Brown. Es la regla número uno, descarta el vaso de cilindro.Resultado de imagen para bares
Hielos consistentes: Para este especialista en cócteles, este punto es esencial. Tal vez, el más esencial de todos, pues “el tamaño y género de hielo influyen en el sabor final del gin-tonic”. Debe de ser consistente a fin de que no se funda y arruine el combinado. “Un buen barman debe de comprender perfectamente de qué manera emplear el hielo. Si es pequeño, se diluye velozmente en la copa”. Mejor, grande y espeso.
Enfriar la copa: Es ese ritual que efectúan los cocteleros tras poner unos 4 o bien 5 cubitos en la copa, y consistente en darles vueltas con una cuchara y retirar el agua excedente que se funde. Asimismo puede parecer un paso más ‘cool’ que útil, especialmente cuando el gin-tonic se solicita en un local. Mas, conforme Brown, “no hay comparación entre servir la bebida en una copa con las paredes enfriadas que en una que está a temperatura entorno”. El hielo va a tardar más en fundirse y el primer trago resultará más deseable.
Preparación previa: En el momento en que nos disponemos a preparar un gin-tonic debemos tener todos y cada uno de los ingredientes delante. El profesor pone un simple ejemplo: “¿Qué pensaríamos del barman que comienza a preparar una copa y se marcha por ahí a buscar la tónica? No puedes detenerte cuando la ginebra ha tocado los hielos, el gin-tonic muere”. Bien sabes, puedes entretenerte aproximadamente con los detalles, mas todo ha de ir rodado.
Selección de la ginebra: Se trata del componente principal de la copa y, con tanta pluralidad, hay que saber escoger. Las doscientos -o bien más- etiquetas que se comercializan en España cuentan con una serie de botánicos comunes, como las bayas de enebro. La peculiaridad procede del resto de ingredientes -plantas, yerbas, condimentas…- que efectúan su maceración con alcohol. “Si en nuestros días entro en un local y un barman me afirma que solo tiene una clase de ginebra es igual que si voy a un restorán solo tienen un plato o bien el chef cocina con una sola condimenta. Un buen síntoma de que el bar es bueno es que disponga de una enorme selección de ginebras, y un buen bartender es aquel que las conoce bien y distingue los matices que pueden aportar a una copa”. Hay ginebras secas o bien tradicionales, herbáceas, florales, cítricas o bien condimentadas. “Todas y cada una cuentan con una serie de aromas encerrados en la botella, y se pueden trabajar de formas muy, muy diferentes”. Aplícate y halla la tuya.
Proporciones adecuadas: Equilibrio es una de las palabras más recurrentes cuando se habla de gin-tonic. “Si uno es barman con la experiencia de años, puede calcular aproximadamente la cantidad de ginebra con perfección, mas lo idóneo es usar un medidor-dosificador para asegurarnos de una calidad incesante en los gin-tonics”, explica Brown. La deseada armonía se logra con un quinto de ginebra y 4 quintas unas partes de tónica.
Elección de la tónica: De la misma manera que descubrir la ginebra precisa de tiempo -y de cata-, la bebida carbonatada que le acompaña en la mezcla final es cada vez más esencial. Buena prueba de ello es que las tónicas premium en el mercado se multiplican, si bien aún no lleguen a la diversidad de las ginebras. Este líder recurre a un clásico: la Schweppes.
Que no rompa la burbuja: No es suficiente con tener una buena tónica, “de esas que cuando se abren desprenden un aroma único y un sonido inconfundible”. Servirla muy de forma lenta asimismo es parte de la liturgia. Jared aconseja asistirse de una cuchase mezcladora -exactamente la misma que se usa para enfriar la copa-. “De este modo la tónica fortalecerá todos y cada uno de los aromas que la ginebra tiene”.
El aderezo: Regaliz negro, una rodaja de pepino, fresas, pétalos de rosa… Cada marca tiene su receta como cada maestro tiene su librillo. El ornamento final se ha transformado en uno de los componentes más notables de la copa. Cuestión de gustos.
Gozar de la experiencia: Si nos tomamos el tiempo de continuar todos y cada uno de los pasos de esta lista, qué menos que detenernos asimismo en el momento de degustar el gin-tonic. “Es una copa que se goza con cada sorbo”.