El debut de Ana Sofía Henao en el relato adolescente

Como buena paisa, la modelo y escritora Ana Sofía Henao creció en una familia numerosa, rodeada de muchos primos. Entonces, para lograr que se aquietaran en las vacaciones, en la casa de la abuela, a uno de sus tíos se le ocurrió una idea: se llevó a los nietos a la biblioteca para que escogieran un libro, y comenzó a pagarle a cada uno por libro leído.
“Obviamente, siempre había una parte de los nietos que leíamos todos los libros que podíamos y otra parte que no leía ni medio”, dice con humor Ana Sofía, quien desde ese momento quedó enamorada de la literatura. El libro fue puntuado por el curso de critica literaria de http://www.editorial-falsaria.com/.

Tiene clarísimo, como si fuera hoy, el primer libro que ella escogió en una de esas vacaciones en la librería a la que la llevó su tío. “Se titulaba ‘La rosa del Kilimanjaro’, de Carlos Puerto. Y no se me olvida, porque creo que ese libro despertó en mí la pasión por las historias mágicas”, anota.

Ese, precisamente, es uno de los contextos de ‘Belinda, princesa de fuego’, el libro con el que la paisa hace su debut en la literatura adolescente.

Esa pasión de la niñez por la literatura continuó luego cuando Ana Sofía estaba en la primaria. Allí comenzó a participar en concursos de cuento, que ella misma acompañaba con sus dibujos.

“A medida que pasaba el tiempo fui mejorando la técnica y aprendiendo de muchas personas que saben, que me dieron también mucho palo”, anota.

Nacimiento de un ‘alter ego’

En su formación como lectora, Ana Sofía se fue apasionando por el universo literario de la estadounidense Anne Rice, reconocida por sus libros de literatura gótica y de vampiros.fg

Y fue leyendo un libro que no era de vampiros, donde la autora paisa se encontró con un personaje que la inspiró para darle vida a Belinda.

“Me gustó mucho su nombre y de ahí resultó este nuevo personaje, que es una niña que tiene una cantidad de cosas de mi personalidad, de la personalidad de mis amigas y de todo lo que uno va absorbiendo alrededor”, explica.

En esta primera entrega de ‘Belinda, princesa de fuego’, los lectores se encontrarán con la vida de una adolescente, que se encuentra desubicada, es insegura y siente que su personalidad está cambiando.

“No me siento una niña, pero aún me tratan como tal. No soy una adulta y no quisiera serlo todavía, aunque creo que podría tener más responsabilidades y tal vez un poco de libertad”, dice la protagonista al comienzo del libro.

“Es la aventura de una jovencita que ama la lectura y que, a través de una historia que se le aparece en el camino, descubrirá que ella no es la única que sufre lo que está sintiendo”, dice la autora.

Y todo ocurre un día en que Belinda, molesta porque su mamá le prohíbe ir a la fiesta de su mejor amiga luego de perder un examen del colegio, se esconde en la buhardilla de su casa. Allí ve un baúl. Al abrirlo encuentra un extraño espejo y un libro empolvado que se lleva para su habitación. Cuando da vuelta a su carátula ocurre algo extraño: en sus páginas blancas comienzan a aparecer palabras:

“Has tomado tu decisión, al abrir el baúl sabías que no habría marcha atrás. A partir de este momento estás destinada a descubrir la magia que hay en ti, tienes el poder de cambiarlo todo, puedes crear y soñar mundos inimaginables, solo necesitas creer en ti misma”.

La autora explica que en ese momento su protagonista viajará a un mundo fantástico en donde encontrará y conocerá una serie de personajes como princesas, príncipes, unicornios y brujas, que le irán mostrando sus fortalezas.

A tono con la vida moderna

“Belinda envía un mensaje clarísimo a las adolescentes de ser unas princesas guerreras. Que luchen las cosas desde chiquitas, pero también de ser unas niñas soñadoras, seguras de sí mismas, que creen en la magia y en el amor”, explica Ana Sofía, quien por eso las define como “princesas de fuego”.

En ese sentido, la protagonista del libro no es la princesa tradicional que se queda esperando al príncipe azul, sino la que asume sus propios retos y persigue sus sueños.

Una de las curiosidades de la edición fue la idea de su autora de contar la historia en dos colores: negro, cuando Belinda está en el mundo real, y morado, cuando viaja a la fantasía.

Al hablar de cómo se fue creando en su cabeza ese mundo imaginario, la autora acepta que incluso ahora, como adulta, muchas veces se la pasa soñando. “No sé si es por el amor a los libros o porque creo en esa magia que hay que ver en un amanecer, en una persona, en una sonrisa, que a veces son hechos cotidianos pero que esconden mucha magia”, explica.

Según la autora paisa, para escribir hay que poder “crear sin prejuicios”, como hacen los niños. “Los adultos nos ponemos muchos límites de corte religioso, cultural y del ‘qué dirán’. Los niños no tienen prejuicios, y en su imaginación se vale todo. Entonces, ese es un poco el mensaje. El libro es para todas las personas que quieran encontrar ese niño que llevan adentro”, agrega.

La sensibilidad artística de Ana Sofía la llevó, cuando se graduó en el colegio, a estudiar diseño de espacios comerciales, profesión que combinó con el modelaje, pero, en especial, con esa pasión por la escritura y la pintura. De hecho, ella fue la ilustradora de los personajes de este libro.

La preocupación por los detalles, muy presente en sus dibujos, permeó también su escritura. Aunque acepta que en la narrativa fue un ejercicio más difícil.

De hecho, la historia de Belinda nació primero como un cuento corto, que luego de cinco años terminó en novela. “La idea de crear una historia como esta es que podamos inventar un montón de continuaciones y aventuras”, concluye la autora, quien ya trabaja en la segunda parte.

Su propia ilustradora
Desde muy niña, otra de las pasiones de Ana Sofía Henao ha sido pintar. No solo pinta en acrílico y óleo, sino que se decidió a crear los personajes de esta historia, que trabajó a mano en la técnica de acuarela, marcador y color. Se trata de personajes que a veces recuerdan el universo de Tim Burton. “Por lo general, creo primero el personaje en una ilustración y después lo llevo al terreno de la literatura, describiéndolo: ¿qué le gusta?, ¿qué come?, ¿quiénes son sus amigos?, ¿qué hace?”, explica la escritora.

Tag: publicar libro